Cómo superar el síndrome de la página en blanco

Recuerde ese momento, usted se encuentra escribiendo con gran fluidez, la historia se mueve por sí sola y hasta llega a creer que no es usted quien escribe. Se emociona, no quiere dejar de escribir y de un momento a otro algo ocurre, la historia se tranca, deja de fluir y se encuentra con una página en blanco, así como esos fantasmas que usaban para asustarnos de niños. Sí, así es, es el síndrome de la página en blanco, el que se encuentra experimentando, donde ya no sabe por dónde continuar, qué hacer, qué escribir, la idea se agotó, se acabó la tal inspiración que muchos mencionan. Entonces piensa que está cansado, que lo mejor es salir a caminar, ver los rostros de la gente, sentir el aire y tal vez, con ello pueda regresar a la continuación de la idea que se hallaba escribiendo. Entonces lo hace, camina, se toma un café en la calle, observa la gente, los avisos de los locales comerciales, el movimiento de los automóviles y aún así, la inspiración no regresa, usted se sienta de nuevo frente al computador, y la página en blanco sigue allí. Entonces lo apaga, dice que no continuará por hoy y que tal vez mañana la cosa estará mejor; pero resulta que no es así, usted no está mejor y la página en blanco continúa allí para atormentarlo, para mortificarle en el hecho que no podrá terminar de escribir la novela aquella o el cuento aquel. Entonces se desanima, piensa que no tiene madera de escritor y termina por echar todo al traste, archivando el borrador aquel, esperando el día en que la dichosa pàgina en blanco desaparezca.

Este escenario, al cual usted cree que es el único que le ha ocurrido, es tan común, tanto en escritores principiantes, como profesionales y no está mal, realmente lo que le está ocurriendo no es tan grave como parece y sí, la página en blanco tiene solución, no se desanime.

Imagine usted que va por una calle y de pronto, se encuentra con un muro que le impide el paso. Sin embargo, si se fija, entre el muro y usted hay una calle que atraviesa de manera transversal el espacio donde usted está ubicado, por lo tanto, tiene tres opciones: la primera y la cual es la de muchos, es dar la vuelta y regresarse por donde venía, es decir, desertar de avanzar. Las otras dos son, girar a la izquierda o a la derecha, aunque en realidad usted no tiene certeza que alguna de las dos vías lo llevarán a donde quiere, le sugieren la posibilidad que después de haber avanzado un tramo por alguna de ellas, el muro desaparezca y pueda retomar su camino hacia el frente.

Con esto ¿qué quiero decir? que la página en blanco es ese muro que impide el paso y, el tomar hacia la derecha o la izquierda, sugiere que es momento de dar un punto de giro en la historia, así es, toda página en blanco sugiere un punto de giro, y esto es, porque la misma historia lo está pidiendo. La página en blanco es muy clara, nos dice: por aquí no hay más paso, la historia se agota aquí, por favor gire a la derecha o a la izquierda, y es así, que en el momento de hacer dicho punto de giro, se puede encontrar con otras posibilidades que, no sólo enriquezcan la historia, sino que a su vez, le dé otras dimensiones a la trama que la puedan enriquecer. Por lo tanto, la página en blanco es una oportunidad de exploración, no la observemos como un problema, sino como una posibilidad de crecimiento narrativo donde tal vez, se pueda encontrar con nuevas ideas de las cuales, jamás se las habría planteado en el momento de concebir la historia por primera vez.








Fuente: https://images.app.goo.gl/KCj5aC2z1kpoDutN8

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